DÃas de motocicleta: viaje a Henderson y regreso a Neuquén de un vecino junto a sus hijas y otras dos personas
12-03-2020 13:37 |
Cristian Rodríguez está radicado hace más de tres décadas en la provincia patagónica. Las anteriores veces que regresó de visita a su pueblo natal lo había hecho en auto o micro. En esta oportunidad decidió realizar los más de 1.600 kilómetros -entre ida y vuelta- en dos ruedas. Lo acompañaron sus dos hijas, más una amiga y un amigo de ellas. Horas antes de que emprendieran el regreso al sur, Hendersonline compartió un encuentro con los moteros.
Cristian “Quicha” Rodríguez -hijo de los recordados vecinos Feliciano Rodríguez, más conocido como Lucho Galera, y Elena Morales, y hermano de Dante- se lanzó a la aventura de unir en moto la ciudad de Neuquén, capital de la provincia homónima, con Henderson, su pueblo natal. No realizó esta experiencia en soledad, sino que su Rvm 250 cc transitó las rutas junto a tres rodados. En los demás se repartieron sus dos hijas, Mariana (Smx 200) -trajo atrás a Cristina, una amiga- y Gabriela (Gilera 150 cc), y Maximiliano (Smx 200) -un amigo-.
Unas veintiuna horas les demandó el viaje hasta llegar a la puerta de la casa de calle España contigua a la Sociedad Española: salieron a las 3 de la mañana del miércoles 4 y arribaron a la medianoche del mismo día.
“Las motos se portaron de diez”, dijo Cristian a Hendersonline en horas de la tardecita del miércoles 11. “Hicimos varias paradas. La más larga fue en Médanos –ciudad cabecera del partido de Villarino-, tres horas, para descansar un poco nosotros y las motos, porque hacía 43 grados de calor”, agregó, y completó: “Después parábamos un rato cada 50 kilómetros, dos o tres minutos y seguíamos”.
Además de la estadía en nuestro pueblo, al otro día de llegar a Henderson, Quicha y compañía fueron en dos ruedas a Magdala, donde vive el abuelo paterno de Mariana y Gabriela. Y al fin de semana lo pasaron en Lincoln.
Las hijas de Cristian habían venido a Henderson con anterioridad, conocían el lugar geográfico donde su padre nació y vivió hasta pasada la adolescencia. En cambio, ésta fue la primera vez para Cristina y Maximiliano. Hendersonline consultó a ambos acerca de qué les había parecido nuestro pueblo. La dama respondió que “es retranquilo y mucho más seguro que allá”, y el caballero no vaciló en afirmar: “A mí, me regustó, me quedaría a vivir; no tengo ganas de pegar la vuelta”.
Pero pegaron la vuelta, nomás. En horas tempranas del jueves 12, Cristian, Mariana, Gabriela, Cristina y Maximiliano montaron las cuatro motos y comenzaron a transitar en las cuatro motos el largo camino de regreso a Neuquén.