29-03-2020 16:24 |
Unos pican en la cara y otros, en cualquier otra parte del cuerpo. Se ven, y se padecen, con mucha frecuencia en época estival, claro está; pero este verano parece que se han sentido tan a gusto que incluso en el inicio del otoño siguen voraces. Y en días de fastidio por la obligada e imperiosa cuarentena por el coronavirus, las picaduras de los zancudos se toleran aún menos. Muchas personas en nuestro pueblo manifiestan su malestar por la proliferación de los molestos dípteros y piden que se refuercen las fumigaciones. Hendersonline consultó sobre el tema al director de Bromatología y Medio Ambiente de Hipólito Yrigoyen, Arturo Arrospide. Compartimos la palabra del funcionario.
Durante el mes de marzo, en diferentes zonas del distrito de Hipólito Yrigoyen se han realizado fumigaciones, a cargo del Municipio de Hipólito Yrigoyen y, en una oportunidad, del gobierno provincial. Sin embargo, lejos de solucionar el problema, el producto utilizado pareciera ser un fertilizante que contribuye a la reproducción de la especie voladora.
“Estamos haciendo todo el esfuerzo y el mejor trabajo que podemos. Los trabajos se han hecho más o menos de la misma forma que el año pasado, con las mismas maquinarias, con los mismos productos y con una frecuencia parecida; y los resultados no son ni parecidos”, explicó el director de Bromatología y Medio Ambiente del Municipio de Hipólito Yrigoyen, Arturo Arrospide, ante la consulta de Hendersonline en la tardecita del sábado 28 de marzo.
Respecto de esa diferencia de resultados que surge de la comparación con el verano anterior, el funcionario expresó: “Lo atribuyo a la gran cantidad que hay de mosquitos, ya que nacen muchísimos, para lo que influyen mucho las condiciones del tiempo, sobre todo con la humedad permanente que hay ahora. Son las mejores condiciones para que haya los mosquitos que hay, ya que la mayor población de mosquitos está en el pasto”.
Agregó en tal sentido: “Porque cuando hay seca, los mosquitos que hay en ese momento, también ponen huevos, pero el huevo queda hasta que se dan las condiciones, cuando se dan las condiciones, explota. Y eso es lo que ha pasado ahora: veníamos con una seca en noviembre, diciembre, y después empezaron a tocarnos días llovedores”.
Con relación a las fumigaciones, tan reclamadas por los vecinos, el médico veterinario contó las ya realizadas, como indicamos más arriba, tanto por el Municipio como por Provincia. Añadió que las mismas se llevaron a cabo en las afueras del pueblo y en lugares más adentro del casco urbano. También en zona rural, puntualmente en el establecimiento donde entonces había un caso sospechoso de dengue.
Acto seguido aseveró que "no las podemos hacer con la frecuencia que la gente quiere que las hagamos, porque no tiene sentido y hasta puede llegar a ser peligroso. No podemos andar tirando veneno a cada rato, y no vamos a lograr nada. No me quiero arriesgar a tirar una cantidad que sea tóxica. Intentamos hacer lo que en otras oportunidades ha dado resultado. Además, si tirás un producto en la vereda, no hay forma de que llegue al patio de la casa”.
No obstante, el director de Bromatología y Medio Ambiente de la gestión de gobierno local encabezada por el intendente Ignacio Pugnaloni afirmó: “Vamos a seguir haciendo aplicaciones. Si conseguimos el producto, este domingo vamos a salir; y si no, durante la semana vamos a hacer una pasada”.
Acerca de la posibilidad de fumigaciones aéreas respondió que, en primer lugar, "están prohibidas", y, en segundo término, "ahí sí que el efecto que hace tiene que ser mínimo. Porque, con muchos requisitos, cumpliendo ciertas normas, podés fumigar a unos 500 pies, que son 150 metros. ¿Qué efecto puede tener?. Nada. Va a quedar 50 por ciento arriba de los techos, el otro 50 por ciento, o 20, arriba de los autos, y al patio no va a llegar nada".
En otro orden pidió a la población que trate de tomar algunos recaudos que contribuyan al menos a no atraer en masa a los mosquitos, como el descacharrado, no dejar recipientes con agua, mantener el pasto corto y las piletas con la cantidad de cloro necesario.
Al ser consultado si otra forma de alejar a los molestos insectos podía ser que los vecinos echen veneno en sus respectivos patios, el funcionario avaló esa alternativa, aunque con las precauciones del caso: “Que pregunten y se asesoren sobre qué productos usar, para que no vayan a producir una intoxicación; porque una cosa es matar a los mosquitos y otra que te quede el espacio inutilizable por unos días. Nos pueden preguntar; de hecho, algunos nos han preguntado”.
Por último, Hendersonline le comentó a Arrospide que, más allá de la molestia que significa convivir los mosquitos, y de las marcas ardorosas que dejan a su paso, quizá muchas personas estén preocupadas además por pensar alguna posibilidad de contagio de dengue, más cuando fue confirmado un caso positivo, aunque importado, en nuestro distrito.
Ante este planteo, el titular de Bromatología y Medio Ambiente respondió: “El mosquito transmisor de dengue no es ni el 5 por ciento de la población que tenemos de mosquito común, y hay en lugares puntuales; es muy difícil, por ejemplo, que nazca donde hay agua estancada. En los lugares en los que hemos visto larvas de Aedes, el mosquito transmisor de dengue, también anduvimos fumigando. Pero no tiene nada que ver con esto otro y el protocolo es diferente".