03-06-2020 15:49 |
El miércoles 3 de junio de 2015 se convocó a nivel nacional una movilización cuyo denominador común era decir ¡Basta! al femicidio. En nuestro pueblo, así como en los años sucesivos, el punto de encuentro fue la plaza José Manuel Estrada. Pasado un lustro de aquella primera vez, desde la Oficina Municipal de Género, Diversidad y Violencia Familiar de Hipólito Yrigoyen, cuya titular es Claudia Zara, nos enviaron el video y el texto que compartimos
Hoy se cumplen 5 años de la primera marcha en la que gritamos juntas Ni Una Menos.
La necesidad de organizarnos frente a violencia machista era urgente, nuestros cuerpos violentados se sumaban a las estadísticas y en muchos casos eran descartados como basura.
El Ni Una Menos también posibilitó que la agenda de mujeres y disidencias se llegara para quedarse. Hoy y los medios de comunicación, el estado, las instituciones, las organizaciones sociales y todas las formas organizativas no pueden quedar exentas de este debate por la igualdad de derechos.
Este año el Ni Una Menos llega marcado por el aislamiento social en medio de una pandemia. Esta situación nos obligó a re pensar las estrategias de acercamiento y asistencia pero también reveló muchos temas urgentes y aún pendientes:
El aislamiento que nos protege de la exposición al virus puede ser peligroso para las mujeres que conviven con agresores. Es que en Argentina dos tercios de los femicidios son cometidos por parejas o ex parejas.
Las madres que sostienen solas sus hogares quedaron sobreexpuestas y sobrecargadas, haciendo malabares entre el trabajo y el cuidado de los hijos.
Durante el aislamiento y la necesidad de quedarse en casa quedó en evidencia la forma desigual como se distribuyen las tareas domésticas en las casas y quién se hace cargo de las tareas de cuidados.
También mostró la fragilidad de quienes trabajan en la informalidad, que en su mayoría son mujeres y femeneidades. Y quedó en evidencia que pese a que existe un cupo laboral travesti-trans aún no pueden acceder al trabajo registrado.
La pandemia mostró también quienes sostienen la olla en los momentos de crisis en los barrios.
El virus también puso en evidencia que los servicios esenciales de profesionales de la salud también tienen mayoría de mujeres, por lo que necesitamos pensar cómo cuidamos a quienes nos cuidan.
Estás, por solo nombrar algunas de las desigualdades que aún nos urgen.
Por todo eso, hoy 3 de Junio de 2020, quedándonos en casa noy cuidándonos entre tod@s seguimos gritando Ni Una Menos porque aún queda mucho por transformar y lo estamos transformando junt@s.