18-05-2023 09:30 |
Con ese título envió el vecino Francisco Villalba para compartir públicamente a través de Hendersonline el jueves 18 de mayo el texto que se transcribe a continuación. El recuerdo es para un amigo suyo, a dos años de su fallecimiento.
"RECUERDO PARA UN AMIGO"
Dice Alberto Cortez que “…cuando un amigo se va queda un espacio vacío…”, pero Atahualpa Yupanqui define “…que un amigo es uno mismo dentro de otro cuero...”. A partir de esos románticos conceptos yo concluí que un amigo, aunque muera, no se va nunca. Puede ser que un amigo no esté más físicamente, que no se pueda estrechar su mano o que no se le pueda dar un abrazo, pero su presencia estará permanente, de manera imborrable en sus recuerdos, en sus anécdotas, en sus consejos, en sus risas, en sus alegrías, en sus broncas, y también en sus tristezas. Está presente cada vez que escucho un tango de Darienzo, o un verso de Larralde, o veo los cuchillos que hacia para regalarle a la gente que apreciaba. Mi amigo llegó a este pueblo en la década del 70´y acá desarrolló su familia y sembró su presencia en una sociedad a la cual se entregó con cuerpo y alma, y la cual lo valoró por eso. Su participación fue permanente y desinteresada. Desde las cooperadoras de las escuelas de sus hijos pasando por la función pública en cargos municipales, hasta su participación en las comisiones de la Cámara de Comercio, Aeroclub, Futbol Club, Biblioteca Almafuerte, Cooperativa de Agua Potable, Bomberos Voluntarios, Rotary Club, Cooperadora Policial, Unión Cívica Radical entre otras. No interesa el cargo que ocupó, pero en todas dejó su impronta de hombre de bien, honesto y servicial. Durante 35 años compartimos el mate a las cuatro de la tarde (eso sí, de lunes a viernes, nada más, porque era muy metódico). Me acompañó en las buenas y en las malas, y discutimos, siempre de frente, pero sin agravios ni ofensas, festejamos y nos divertimos con el resto de los amigos que integran el grupo. A mediados de marzo de 2020, cuando empezó la pandemia, fuimos obedientes al aislamiento y suspendimos nuestros encuentros. Creo que fue el 19 de marzo la última vez que nos vimos en persona, aunque luego estábamos en contacto por video llamada. Y asi llegamos al 2021, y mas precisamente al 18 de mayo, fecha ésta en que mi amigo, hombre silencioso pero de decisiones firmes, consideró que habia llegado el momento y dio el ultimo suspiro. No lo vimos más, pero está presente en la familia que formó con su esposa, con sus hijos, con sus nietos y sus bisnietos. A dos años de aquel día, siento que como pueblo le debemos un recordatorio que, en lo personal, lo cancelo con estas humildes y francas palabras para quien llamábamos “el Pochi”, “il commendatore”, “il consiglieri”. Para mi Amigo OSCAR ANIBAL CURZI.
Francisco P. Villalba. DNI 10076565