25-03-2024 18:31 |
La cuadragésima octava edición de la Feria Nacional del Libro está programada para llevarse a cabo entre el 25 de abril y el 13 de mayo. Desde 2005, las bibliotecas populares tenían la oportunidad en este evento de comprar material bibliográfico a mitad de precio. Este año no podrán hacerlo si no se da marcha atrás con la decisión de las nuevas autoridades de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip) de quitar ese subsidio del 50 por ciento. Compartimos una publicación al respecto del Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires, desde donde alertan sobre el impacto negativo de la medida y llaman a reconsiderar la misma.
El siguiente texto fue publicado en la red social X (ex Twitter) por el Instituto Cultural de la Provincia:
Llamado a la reflexión a las autoridades de CONABIP
Desde el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, alertamos sobre el impacto negativo que genera la decisión de las nuevas autoridades de CONABIP de excluir masivamente a bibliotecas populares bonaerenses del programa Libro %, de cara al comienzo de la próxima Feria.
Una medida preocupante que se suma a la ya disminución de los fondos destinados a la subvención de la compra de libros.
Libro % se trata de una política federal que, desde 2005, consiste en un subsidio para la compra de libros con descuento del 50%, lo que significa que, una vez por año, las bibliotecas populares de todo el país llevan nuevos libros, voces, narrativas e historias a sus comunidades. El programa está destinado a ampliar las decisiones autónomas de las bibliotecas y su vínculo con los intereses de su comunidad.
Implica el diálogo con sus lectores y la apertura democrática a las decisiones colectivas. Fue implementado durante 19 años de modo ininterrumpido. Esta lamentable situación depende completamente del criterio circunstancial de las autoridades de la CONABIP.
Las bibliotecas no fueron informadas previamente de los cambios en la inscripción al programa. Llamamos a la reconsideración, por parte de CONABIP, de estos criterios, para permitir el necesario despliegue de la labor de las bibliotecas y la ampliación de sus catálogos.
El esfuerzo de los miles de voluntarios que a lo largo y a lo ancho del país abren una oportunidad a la cultura, hasta en el rincón más alejado, debería ser reconocido por el Estado, nunca castigado.