Santiago Amengual es un joven músico y humorista hendersonense que está haciendo sus primeras armas en el espectáculo nacional. De la mano de Sergio Gonal el mes pasado se presentó en nuestra ciudad con Argentino Siglo XXI.
-Santiago, ¿seguís de gira con Sergio Gonal? ¿Qué proyectos tenés a corto plazo?
-Sí, sigo de gira con Sergio. Ahora estamos de gira nacional, y en octubre nos vamos al exterior, vamos a estar en Uruguay, Bolivia y España. Es una experiencia nueva para mí, una experiencia que me va a quedar marcada; estar con Sergio ya es un orgullo, artísticamente es un padrino para mí.
-¿Estás haciendo alguna presentación individual?
-Sí, siempre y cuando tenga tiempo y no esté de gira. Por lo general, los fines de semana hacemos teatro, y si me queda algún bache busco algún barcito para mostrar también algo de lo mío. Hago shows particulares, con una rutina humorística de una duración de 50 minutos.
-Contanos cómo conociste a Sergio Gonal.
-Bueno, con Sergio Gonal fue algo increíble. Cada vez que lo cuento no lo creo ni yo. El vino a Henderson cuando yo tenia dieciséis años. Vino a hacer su show, Café con Sergio. Fue donde funcionaba en aquel entonces La mueblería. El recién arrancaba solo. Me contacté después de un tiempo por MSN y empezamos a chatear. Me pidió un currículum. Nunca pensé que me fuera a llamar. Y un día llamó. Me preguntó si seguía interesado, si podía viajar a Buenos Aires, donde él tiene las oficinas, y acá estoy. Arranqué en su productora, Bramaicas, en la parte administrativa. A los tres meses se lesionó una de las vestuaristas de la obra Gonalmente divertido, que es la obra con la que estaba de gira el año pasado, y me dijo si me animaba a ser vestuarista y telonero. Imaginate, era mi ambiente, dije sí sin dudar, y ahí arranqué. El me fue conociendo y vio que tenía condiciones; me dijo que me iba a incluir en la próxima obra. Eso quedó flotando en el tiempo, hasta que el 25 junio debuté en La Plata, en El Teatro Café Concert. Fue el mejor momento de mi vida, además de estar al lado de Sergio, que es uno de los humoristas más reconocidos del país. Qué más te puedo decir de Sergio: que es, sobre todo, una excelente persona; más allá de lo laboral, más que jefe, es un amigo.
-¿En qué consiste tu participación en el espectáculo Argentino Siglo XXI?
-En la obra tengo entradas actorales que sirven de enganche para ensamblar los determinados temas que menciona Gonal. Por ejemplo, represento a un mozo de un bar de antes; entonces Gonal empieza a hablar y monologar sobre los restaurantes de antes y los de ahora, y demás cosas que tienen que ver con el tema.
Después también represento a un monaguillo, que es pie para el cambio de Sergio, y al volver al escenario ya encastra con lo que tiene que ver la Iglesia. También represento a un estudiante cantando la canción El estudiante, de Los Twist, que le da pie a Sergio para hablar de los estudiantes del siglo XXI. Lo mismo hago con un recepcionista de un restaurante, para que Sergio pueda teatrealizar la entrada a un resto siglo XXI.
Tengo, además, la oportunidad de demostrar las cualidades de canto, ya que canto Cambalache, con pista. También tengo un solo de guitarra, que marca el cambio final de Sergio; el tema que elegí para tocar es Quiero ser tu sombra, un lindo vals. Por último, luego de finalizar el solo instrumental de guitarra, vuelve Sergio al escenario y culminamos cantando una chacarera, que se llama Argentino Siglo XXI.
-¿Cómo empieza en vos esta vocación artística?
-De muy chiquito. Me fui ambientando en la música, más que nada con el tango, gracias a mi padre, que es tanguero. A los diez años cantaba tangos en un programa de radio Bangok, con el señor Matos. A los catorce descubrí el don de la guitarra, gracias a mi abuelo. También de chico imitaba al Gato Peters, a quien conozco personalmente gracias a Gonal, como a otra gente del ambiente. Después empecé a actuar en las peñas, en los asados, bares; y en la zona: Pirovano, Urdampilleta.
-¿Qué diferencia hay entre esos comienzos y presentarte ahora en lugares importantes con mucho público?
-Te cambia todo, es otro manejo, estar en una obra con Sergio; somos dos los que manejamos al público, no soy yo solo, siempre buscando la complicidad de la gente, por supuesto.
-¿Cómo imaginás tu futuro, que esperás de él?
-Espero poder vivir de esto, que es lo que amo hacer; subo al escenario y siento que es mi hogar, estoy con Sergio y siento que estoy en la escuela, él es mi profesor, mi padre arriba del escenario. No hay nada que quede en la cabeza cuando subo al escenario, así tenga un problemita o problemón, se me olvida todo; disfruto cada momento, soy feliz. Ojalá pueda vivir de esto, siempre.