Este microemprendimiento familiar de chacinados lleva varios años en nuestra ciudad, ofreciendo jamones, lomitos, bondiolas, longanizas, salamines y chorizos frescos.
Sus dueños redoblan los esfuerzos para que en el futuro sus productos puedan comercializarse también en la región.
Hendersonline visitó las instalaciones de Caseritos Sayago y habló con uno de los hacedores, José Sayago, que acompaña incondicionalmente a su hijo Saúl en este negocio familiar que no ha estado ajeno a los altibajos de la economía del país pero que, sin embargo, continúa trabajando para mantenerse y expandirse en el mercado.
“No nos ha sido fácil; todo lo que hemos logrado ha sido por mérito y trabajo propio, y todavía falta. Yo ya estoy grande (risas), pero acompaño a Saúl, uno de mis hijos, que es el dueño del microemprendimiento”, dice José.
“Los productos han tenido aceptación entre los hendersonenses, y el que visita la ciudad pasa antes de irse para llevarse alguno; sin duda se han convertido en un clásico. Ultimamente hemos adquirido varias maquinas e implementos nuevos, como una mesa de amasado de acero inoxidable y máquinas picadoras, además de estar terminando con la parte nueva de la sala de producción, que requiere respetar todos los requisitos del Ministerio de Asuntos Agrarios, para que en un futuro -ojalá no muy lejano-, podamos comercializar también fuera de la ciudad; para eso estamos trabajando”, agrega el padre de familia.
Cuando se trabaja en una pyme se piensa en la posibilidad de tomar algún crédito para agilizar el negocio. Sobre este aspecto, Sayago expresa: “El emprendimiento lo hemos llevado adelante nosotros solos. Creo que ahora había alguna posibilidad con un crédito, pero es difícil, a veces salen líneas que son imposibles de afrontar”.
En cuanto a la cantidad de personas que trabajan en este emprendimiento, cuenta: “Hay dos empleados, más mi hijo y yo, que también trabajamos, y la ayuda de mi señora, que atiende el local de venta”.
Caseritos Sayago ha participado en las exposiciones rurales de Daireaux y Pehuajó, en esta última recibió un diploma de reconocimiento; y también estuvo presente, con un estand, en las últimas jornadas de campo de la Escuela Agropecuaria de Coraceros.