Braulio Etulain: la convocatoria y las diferencias entre el horseball y el pato tradicional
-Cómo te llegó la convocatoria, te sorprendió?
-Uno poco nos sorprendió. Si bien había tenido una finalización de año bastante buena, nos sorprendió. De todas maneras es una preselección, así que vamos a ver de ahora en más qué es lo que sucede.
-Pero ya es estar entre los doce mejores.
-Seguro que sí. Es muy importante, tanto en lo personal como para el campo, porque este es un juego de equipo que se ve reflejado en dos, pero es un juego de equipo.
-Habrá que festejar entonces.
-Y bueno, otra no queda. Siempre y cuando quedemos, vamos a ver qué pasa.
-¿Y cuáles son las expectativas de esta nueva etapa, porque es la primera vez?
-Sí, sí, es la primera vez. Y es un poco distinto de lo que estábamos practicando, porque es una cancha mucho más chica; tengo que repasar un poco el reglamento, porque es distinto del del pato tradicional. Esperemos que nos podamos acostumbrar. El reglamento varía bastante.
-¿Cuáles son los cambios sustanciales entre el pato tradicional y el horseball?
-La cancha es mucho más chica. No sé bien las dimensiones, pero si la otra cancha tiene 200 por 90, esta debe de tener la mitad. Se juega con tres jugadores, siendo que con el tradicional se juega con cuatro. Se pueden hacer cambios de jugadores permanentemente, se puede levantar el pato de los dos lados, es decir, agacharse de los dos lados. Se puede negar, que en el otro pato tenés siempre la obligación de seguir ofreciendo el pato, y en este no, podés encoger el brazo.
-¿Es un pato más rápido que el otro?
-No, esto se hace más trabado. Al ser una cancha más chica y sobre arena (se juega en la pista central de Palermo) es mucho más trabado y peleado, y se necesita otro tipo de caballo también; un caballo más dócil, más fácil, con otra boca, otras riendas, otras cualidades; un caballo que por ahí no tenga velocidad pero sea más ágil.